La ciberseguridad se ha convertido en uno de los temas críticos en la digitalización de los entornos industriales, con la protección de los usuarios y de los entornos heterogéneos en los que estos operan, como un reto común para muchas de las organizaciones. Bridgestone EMEA, de la mano de Algoritmia, ha transformado sus plantas de producción en un entorno de trabajo seguro gracias al despliegue de un modelo de identidad digital y de gobierno de accesos.
Diseñar una arquitectura segura y financieramente sostenible
El proyecto desplegado por Algoritmia partía de un escenario complicado: Bridgestone EMEA contaba en su plantilla con 5.000 operarios que accedían a los sistemas corporativos mediante cuentas genéricas en quioscos compartidos. Este modelo, heredado de la operativa tradicional en planta, impedía la trazabilidad de acciones, dificultaba el cumplimiento normativo y hacía inviable la adopción de estrategias modernas de seguridad como Zero Trust. Un escenario en el que el principal punto ciego era la brecha entre el usuario de oficina y el operario de planta debida a la falta de gobernanza de la identidad en esta primera línea de producción.
La compañía necesitaba implantar identidades nominales para miles de trabajadores sin que el coste de licencias y de despliegue se disparara, y garantizando una experiencia de usuario sencilla
El desafío para Bridgestone no era únicamente tecnológico. La compañía necesitaba implantar identidades nominales para miles de trabajadores sin que el coste de licencias y de despliegue se disparara, y garantizando al mismo tiempo una experiencia de usuario sencilla en entornos productivos exigentes.
El proyecto partió de un análisis en profundidad del modelo operativo y del impacto económico de cualquier cambio. La prioridad era migrar de cuentas compartidas a identidades individuales gestionadas en Microsoft Entra ID, habilitando autenticación multifactor y sentando las bases para políticas de acceso condicional y gobierno de identidades.
Además, la compañía buscaba habilitar escenarios BYOD de forma controlada, de modo que los empleados pudieran consultar información corporativa —como nóminas o contenidos formativos— desde sus dispositivos personales sin comprometer la seguridad del entorno corporativo.
Metodología y ejecución: el enfoque de Algoritmia
Algoritmia diseñó una arquitectura basada en los perfiles Frontline Worker de Microsoft, integrando identidad, comunicaciones y experiencia de usuario en un único entorno digital. La aplicación de la metodología FOCUS, propia de Algoritmia, fue esencial ya que unifica las fases de análisis, diseño y despliegue para minimizar riesgos y acelerar la ejecución.
Uno de los elementos diferenciales fue la continuidad del equipo: los mismos consultores que definieron la arquitectura lideraron también la implantación en las plantas europeas. Este enfoque evitó pérdidas de conocimiento en los traspasos, y combinado con la validación de pilotos en plantas específicas, permitió reducir en torno a un 33 % los tiempos habituales de despliegue en proyectos de esta envergadura.
La solución incorporó herramientas como Microsoft Teams y Microsoft Viva Connections, que centralizan la comunicación interna, la gestión de turnos y el reporte de incidencias en una aplicación móvil única y adaptada al operario de planta.
V-Valley, socio clave para la viabilidad económica
La dimensión del proyecto exigía también una optimización exhaustiva del modelo de licencias. En este punto, la colaboración con V-Valley resultó estratégica. El mayorista trabajó junto a Algoritmia para definir el mix más adecuado de licencias Microsoft 365 orientadas a trabajadores frontline, asegurando que la arquitectura diseñada fuese sostenible desde el punto de vista financiero.
Además, la capacidad de V-Valley para gestionar el aprovisionamiento dentro del modelo CSP permitió escalar las licencias al ritmo del despliegue por las diferentes plantas europeas, evitando sobrecostes y reduciendo la carga administrativa sobre el equipo técnico del proyecto, que se centró exclusivamente en la configuración de la seguridad y la gestión del cambio
Impacto operativo y mejora de la trazabilidad
Con la eliminación de las cuentas compartidas y la adopción de identidades individuales, se ha logrado minimizar la superficie de ataque. Bridgestone ha establecido una trazabilidad completa de los accesos, lo que le asegura el cumplimiento normativo en materia de seguridad y auditoría.
En paralelo, la digitalización de los reportes ha tenido un impacto directo en la eficiencia diaria en planta. Los supervisores han eliminado el uso de papel y han ganado, de media, al menos una hora diaria en tareas administrativas, lo que se traduce en mayor capacidad de supervisión y toma de decisiones en tiempo real.
Modernización segura del puesto industrial
El proyecto demuestra cómo la identidad digital se ha convertido en el pilar de la ciberseguridad industrial y cómo su despliegue masivo exige no solo tecnología, sino también diseño arquitectónico, optimización financiera y una estrecha colaboración entre fabricantes, partners y mayoristas.
En este caso, la combinación del conocimiento técnico de Algoritmia y la capacidad de orquestación y licenciamiento de V-Valley ha permitido a Bridgestone avanzar hacia un entorno de trabajo moderno y seguro para miles de empleados de primera línea.











