La evolución de los ataques de phishing y el impacto de la inteligencia artificial están poniendo en cuestión muchos de los modelos tradicionales de autenticación. En este contexto Ironchip defiende una aproximación diferente basada en la localización como elemento de seguridad. “Utilizamos la localización como un factor de seguridad real”, explica José Fernando Gómez, fundador y CISO de la compañía, subrayando que esta tecnología permite añadir contexto frente a amenazas cada vez más sofisticadas.
El directivo sostiene que el mercado está entrando en “un nuevo paradigma” en el que sistemas clásicos como la biometría resultan insuficientes frente a ataques capaces de robar incluso tokens MFA. Además, destaca que el phishing dirigido “se ha multiplicado por seis”. Frente a ello, Ironchip apuesta por reforzar la seguridad sin complicar la experiencia de usuario, llegando incluso a eliminar contraseñas en algunos entornos corporativos y bancarios.







