Para Ramsés Gallego, chief technologist and cybersecurity de DXC Technology, el gran desafío actual no está sólo en la tecnología, sino en la capacidad de las empresas para comprender el impacto real del riesgo digital sobre el negocio. “Cada mañana hay un nuevo modelo de IA que pone en jaque a la empresa”, afirma, advirtiendo además de la “falsa sensación de seguridad” que todavía existe en parte del tejido empresarial.
A su juicio, la ciberseguridad debe dejar de explicarse únicamente desde lo técnico y trasladarse al terreno corporativo y financiero. “Hay que traducir el riesgo tecnológico en riesgo empresarial”, señala, poniendo el foco en las consecuencias reales que puede tener un incidente sobre la operación o la continuidad del negocio.
También cree el directivo que la resiliencia sigue siendo una conversación incompleta. Más allá de anticipar, resistir o responder, considera fundamental incorporar una cuarta fase: “evolucionar” y aprender de cada incidente para no repetir los mismos errores.







