Según el Work Trend Index de Microsoft las empresas españolas muestran una mayor intención de adopción de la inteligencia artificial que la media mundial: el 89 % de los líderes empresariales españoles se plantea incorporarla en sus procesos en los próximos 12 y 18 meses. Una buena cifra que se ratifica con el resultado del uso “general” que hacen los españoles de esta tecnología. Según su índice global de adopción de IA, el “Global AI Diffusion”, anunciado este mes de mayo, España se sitúa en el sexto país a nivel mundial con un 44,2 %, lo que revela que ya se usa a diario y que está transformando las rutinas digitales y la forma de trabajar. Este uso intensivo representa un crecimiento de 2,4 puntos en el último trimestre y sitúa a nuestro país por delante de países como Reino Unido, Países Bajos, Alemania o Estados Unidos.
Puesto de trabajo
La llegada de la IA está impactando en todos los órdenes tecnológicos aunque ha sido el entorno del puesto de trabajo el campo “primigenio” de la ola actual. Para muchos usuarios, supone la mayor revolución que se ha producido en este entorno: la facilidad de adopción y el impacto que puede tener en todos los roles, desde el más sencillo hasta el más complejo, la hacen única. En el caso concreto de su inclusión en la oferta de Microsoft, la IA exhibe una completa democratización ya que alcanza a todo tipo de empresas, grandes, medianas y pequeñas. Una tecnología que “amplifica” las posibilidades de los usuarios: además se está adoptando mucho más rápido y con mucha más profundidad que los anteriores cambios.
Empresas e IA
Las empresas que más avanzan son aquellas que la han integrado en todos los procesos. Es especialmente relevante para aquellas compañías, como es el caso de las pymes, que cuentan con recursos reducidos: la IA los amplía y se convierte en una expansión de la inteligencia natural de los equipos.
Un adecuado tratamiento de los datos es esencial
El concurso de la IA exige tres premisas básicas: la digitalización de la empresa, la protección de la información y la formación de los empleados. Uno de los mayores riesgos es que, si no se hace a través del uso de herramientas empresariales, se puede poner en peligro la privacidad, la seguridad y la disponibilidad de la información de la empresa.
En este proceso de adopción de la IA, muchas empresas, tras el uso de los asistentes, ya están dando pasos acelerados hacia la utilización de los agentes. En el obligatorio balance entre el tiempo de los empleados y su productividad, la IA se convierte en un aliado para detectar y ejecutar aquellas tareas de escaso valor, permitiendo que el empleado libere su tiempo y lo ocupe en labores de mayor calado.
Un adecuado tratamiento de los datos es esencial. La IA es un cerebro, un LLM, que trabaja con los datos que le proporciona el usuario. Si esos datos no están correctamente gestionados no se va a sacar partido a su uso. Pero también es esencial la protección: no solo se trata una buena gestión de la información, también hay que protegerla, garantizando que llegue a quien tenga que llegar y que la utilice de la manera correcta.
La formación a los empleados es esencial. En el Work Trend Index, entre las prioridades que señalaban los directivos para los próximos 18 meses en la adopción de la IA, la primera era la formación de los empleados. A continuación, señalaban su intención de fortalecer a su fuerza laboral gracias al concurso de los agentes digitales y cómo sacar el mejor partido capacitándola.
Copilot en Microsoft 365
Microsoft ha incorporado Copilot en todas las aplicaciones de Microsoft 365, asegurando la privacidad, la seguridad y el compliance. La multinacional cuenta con alianzas con OpenAI (ChatGPT) y con Anthropic (Claude). Todos los compromisos de seguridad, privacidad y compliance que tiene un cliente con Microsoft 365 los hereda Copilot. A diferencia de otras herramientas de IA, que cuentan con conectores a los datos, Copilot tiene en cuenta el contexto, analizando las herramientas que utiliza el usuario, las personas con las que se relaciona, los temas que trata, etc.; entiende, por tanto, el contexto y ofrece una respuesta holística. Observa quién es el usuario y qué tareas desempeña para, en función de ello, proponer acciones que aumenten su productividad.
El ecosistema de partners
El ecosistema de partners de Microsoft está conformado por 12.000 compañías en España. Un ecosistema que es clave en la comercialización de cualquier solución, incluida la oferta del puesto de trabajo.
La adopción de la IA exige un partner
La adopción de la IA exige un partner. Tras la fase de uso e implementación de los asistentes, se abre la fase en la que los protagonistas son los agentes. Las empresas tienen que analizar qué tipo de agente se ajusta mejor a sus procesos y, en esta tarea, el partner puede convertirse en un perfecto aliado para ayudarles a ver qué tipo de agentes hay que desarrollar, qué implica su uso, cómo se lleva a cabo la adopción y, posteriormente, cómo medir el impacto en el negocio. Con la irrupción de la IA generativa, el rol del partner es más relevante que nunca ya que impacta en todos los puestos de trabajo y en todos los procesos, y, especialmente, en aquellas empresas con menos recursos.







